sábado, 21 de mayo de 2011
Escuchar su melodía es una experiencia casi religiosa...
Hoy estuve releyendo este blog y escuchando todo el día la música de Sebastián, es que la tengo como fondo de la mayoría de mis blogs que son bastantes y para poder escribir en el sitio de creación de entradas que no me permite escuchar la música, abro nuevamente el sitio solamente para poder seguir trabajando en cualquiera de mis blogs pero con su música de fondo.
Sucede que las melodías tocadas por él me llegan de una manera especial, realmente Sebastián ha logrado extraer el espíritu de Beethoven de cada una de ellas y me refiero a lo que en ese momento, en el preciso instante en que el gran compositor las escribía su alma estaba sintiendo.
Solamente así puede llegarse a sentir como burbujea la sangre en el cuerpo ante cada nota. Es exactamente eso lo que siento cuando escucho la Sonata Nº8 en C minor, pathetic, opus 13, allegro molto y con brío, por ejemplo. Realmente me fascina escucharla tocada por él, hace con ella una verdadera obra de arte que quien la escucha con sólo un poco de sensibilidad no puede sustraerse a ella, a veces como ahora que la estoy escuchando, en este preciso momento, me detengo, cierro los ojos y la escucho así... como acabo de hacerlo con los ojos cerrados para que mis restantes sentidos no distraigan con nada al oído, que en este momento me está elevando el alma a los cielos...
Amo a Beethoven y fue Sebastián Forster con su talento prodigioso y sus caricias sobre el teclado que dan a luz sus melodías quien lo logró en mí... Gracias Sebastián. ¿Podré verte cuando actúes en Buenos Aires? A veces me pregunto si no habrá orden de presentar dni. Abrazo fuerte.
Melan
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